|
El caballo que hablaremos a continuación
se trata de Cañonero, ejemplar venezolano que se inmortalizó al ganar
las dos primeras gemas de la triple corona norteamericana.
El hijo de Pretende en Dixieland II, nacido en los Estados
unidos, fue adquirido en una subasta de Yearling, celebrada en Keeneland
en el mismo país que lo vio nacer, fue comprado por un señor conocido como
Turfman Luis Navas, quien pagó apenas la cantidad de 1.200 dólares.
Más tarde el potro fue llevado a Venezuela donde fue de nuevo
subastado, esta vez fue adquirido por el señor Pedro Baptista quien
nunca imaginó que su ejemplar haría historia en el hipismo mundial.
Cañonero
era un ejemplar común, que no llamaba mucho la atención, pues no
poseía una belleza física y ninguna estampa llamativa. Siempre fue un
animal tranquilo, que en la pista se dejaba guiar por su traqueador sin
ningún problema. Su propietario Pedro Baptista le confió el ejemplar
al entrenador Juan Arias, quien siempre demostró tener muchos
conocimientos en la preparación de animales.
El
sueño del propietario era llevarlo a correr en norte América y por eso
había comprado este ejemplar, el cual primero debería correr en
Venezuela para ver que demostraba en la pista
Debut
triunfante
Este
castaño, con tatuaje labial 005T, hizo su debut en la pista de La
Rinconada, un 8 de agosto de 1970, donde intervino en la carrera número
746, con handicap de 50 kilos y con la conducción de J.E. Contreras.
Esta prueba la corrió en distancia de 1.200 metros, donde intervinieron
13 participantes y este caballo no tuvo inconvenientes para ganarles de
forma cómoda en tiempo de 73´ exactos.
Después
de su primer triunfo en el óvalo de La Rinconada, se preparó con
cuidado para su segunda incursión que se hizo en 17 de diciembre de
1970, repitiendo la misma distancia de su estreno
y les volvió a ganar de manera determinante. En su tercer intento en la
pista caraqueña se impuso con mucha clase pero en distancia de 1.400
metros.
Su
propietario al ver el ejemplar invicto lo inscribió en el clásico
¨Gobernador del Distrito Federal¨, prueba en la que no figuró en el
marcador. Después de esta mala carrera en el siguiente año intervino
en varias competencias, donde ganó varias pruebas y en otras estuvo en
el marcador, empleando tiempos aceptables.
Cañonero
en La Rinconada no tuvo un jinete fijo, al comienzo de campaña fue
guiado por J.E. Contreras, también estuvieron en su lomo Juan E. Cruz,
Gustavo Avila y en sus últimas carreras en Caracas fue montado por
Rafael David Guzmán.
Su
campaña en La Rinconada fue de 6 triunfos en 10 actuaciones, logrando
tres tercer lugar y una sola no figuración en pizarra, produciendo así
para su propietario la cantidad de 119.681 bolívares.
Con
estas aceptables actuaciones, deciden llevarlo a probar suerte en
E.E.U.U., para que disputara en las carreras de la triple corona
norteamericana. Al darse la noticia mucha gente no creyó en la
información, ya que la noticia parecía increíble, ya que nadie creía
en la oportunidad de este ejemplar. Su dueño Pedro Baptista no le hizo
caso a estos comentarios y siguió adelante con su idea, logrando así
para Venezuela una de las hazañas hípicas más importantes del hipismo
venezolano, la cual mucha gente no podrá olvidar.
|